Historia

Una tarde Roberto leía un libro de crecimiento personal donde narraba la historia de cómo una persona gracias de un viaje a la India catalizo su cambio transformacional. Durante una temporada Roberto reflexiono sobre porque parece “imprescindible” irse fuera para buscar ese despertar de la conciencia e inspirarse. También reflexiono sobre las dificultades de integrar esas experiencias en nuestro día a día, tanto si hemos salido como si no. Llegando a la conclusión que son necesarios “ejercicios de entrenamiento y herramientas” que nos ayuden a ser más conscientes y creativos en cualquier situación y contexto.
En esa época Roberto estaba leyendo un libro que hablaba de Avalokitashvara, el buda de la compasión, uno de los más adorados en el budismo. Este bodhisattva hizo una gran petición para escuchar todos los ruegos de todos los seres en momentos de dificultad. De tanto ayudar, con el tiempo, sus manos se cansaron y no podía más. La historia cuenta que entonces Amitābha vino en su ayuda y lo dotó con mil brazos para que pudiera ayudar a las multitudes. En cada brazo tiene una herramienta distinta para ayudar a los demás.
Las reflexiones anteriores, la historia de Avalokitashvara y el momento de dificultad actual de nuestra sociedad en todos sus niveles inspiro a Roberto a crear Avalok en 2007. Avalok quiere ser un proyecto que ayude a las personas, empresas y colectivos a activar y entrenar su conciencia, creatividad y actitudes más innovadoras ahí donde estén.
Activarse… a través de experiencias catalizadoras que nos ayudan a tomar conciencia o traer ideas para crear nuevas compresiones de temas de tu interés.
Entrenarse… a través de un acompañamiento donde desarrollen actitudes y aprendan herramientas para ser actores principales de nuestro mundo.
En la actualidad Avalok ya a inspirado a más de 1.400 personas, de los cuales cientos han participado en sus programas de desarrollo de habilidades y herramientas y otros han participado en varios procesos de transformación.